¡A dormir!
Una mañana Tortupejo se levantó de muy mal humor porque tenía mucho sueño, esa noche había dormido muy mal. Su mama, que sabía que eso le iba a pasar, le dijo:
- Tortupejo, yo ya te lo advertí, si te vas a dormir tan tarde dormirás poco tiempo y por la mañana estarás muy cansado.
Tortupejo le contesto muy enfadado:
- ¡Pues vale!¡Pero yo quería ver aquella película!
Esa misma mañana, en el colegio, a Tortupejo no le iban bien las cosas: se caía jugando al pilla-pilla, se salía del dibujo al colorear, se enfadó con casi todos sus compañeros, y muchas cosas más.
Cuando Tortupejo llegó a casa por la tarde estaba muy triste, fue corriendo con su madre y comenzó a llorar mientras le contaba todo lo que le había sucedido, entonces su mamá le propuso un trato:
- Tortu, cariño, ayer te deje que te quedaras viendo la película si querías, aunque sabía que hoy ibas a tener un mal día. Así que esta noche nos iremos a dormir todos muy prontito, ¿vale?
Tortupejo se secó las lagrimas y le dijo a su mamá que así lo harían.
Por la noche, cuando ya terminaron de cenar, Tortupejo cogió su cuento preferido y fue a buscar a su mamá para que se lo leyera. Era muy pronto, la hora perfecta para irse a dormir, y Tortupejo ya había cenado, se había lavado los dientes, tenía el pijama puesto y ya estaba acostado en su cama. Su mamá le leyó aquel cuento que tanto le gustaba y antes de que terminara Tortupejo ya se había dormido, ¡estaba cansadísimo!
A la mañana siguiente, Tortupejo se despertó de muy buen humor porque había descansado mucho esa noche, así que ese día todo le salió estupendamente. No se calló jugando al pilla-pilla, no se salió coloreando y no se enfadó con ningún compañero ni con sus papás. Fue un día perfecto en la vida de Tortupejo.
Ubicación:
Alcobendas, Madrid, España
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